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CLASE 2 :   LAS FUNCIONES DEL ARBITRO  
 (tomado del libro de Uvencio Blanco)

 


Los deberes principales del árbitro están especificados en las Reglas del Ajedrez FIDE.  Sin embargo, durante un torneo, sus deberes comprenden también :

 

                                      Guardar el archivo de cada ronda

 

                                      Controlar la marcha de los relojes

 

                                      Supervisar el desarrollo de la competición

 

                                      Asegurar el orden en el salón de juego

 

                                      Supervisar el trabajo del personal técnico de la competición

 

El árbitro principal es el responsable de la Dirección Técnica de la competición  y está limitado por las Leyes del Ajedrez, los reglamentos de la competición y otras normas FIDE.

 

Antes del comienzo de la prueba, el árbitro debe hacer, como parte adicional a los reglamentos, un reglamento técnico que proporcione todas las informaciones necesarias a los participantes, tales como dirección de la sala de juego, programa y horarios de juego, nombre y forma de contactar a autoridades, médico, etc. del torneo.

 

Previamente al inicio de la competición, el árbitro deberá verificar todas las condiciones de juego, asegurar, a través del organizador, todo el equipo necesario y asegurarse un número suficiente de personal auxiliar ( fiscales) de acuerdo al tamaño del torneo.

 

El árbitro deberá verificar el salón de juego, las luces, la ventilación, calefacción y demás condiciones. El árbitro decidirá si todas las condiciones de juego cumplen los requisitos del reglamento de la FIDE.

 

El árbitro debe asegurar que el sorteo de números  ( para Round Robin) o el pareo, se haya hecho estrictamente según las normas y en lugar y fecha anunciada por el organizador. El árbitro tendrá en cuenta los casos especiales en que el sorteo de los n´pumeros deba ser hecho de tal forma que jugadores de la misma federación no se encuentren, por ejemplo, en las tres últimas rondas y así seguir el procedimiento establecido por el reglamento.

 

El árbitro debe asegurar que el Comité de Apelaciones, si está preescrito en el reglamento , sea elegido antes del inicio.

 

El árbitro actuará contra toda infracción de las Leyes por parte de algunos de los jugadores, por falta o infracción que esté en contra del interés del oponente o de la competición.  Así mismo establecerá, incluso en ausencia de una reclamación, si el límite prescrito de tiempo ha sido excedido, que la regla de la pieza tocada sea observada y que los jugadores anoten la partida, etc.

Se abstendrá de intervenir en casos donde su intervención pudiera ser interpretada como ayuda a uno de los jugadores o cuando uno de los jugadores ha descuidado su propio interés. (Art. 12-9)

 

El árbitro deberá estipular al comienzo del torneo, la dirección en la cual se coloquen los relojes. Aunque en principio, el reloj debería estar a la derecha del jugador con las piezas negras, también debería estar colocado de tal forma que fuera siempre fácilmente visto por el árbitro; el mismo principio debería ser conservado durante la competición.

En caso de que el jugador de negras quiera ponerlo a su izquierda el árbitro permitirá que los jugadores roten su lugar, pero el reloj permanecerá en el lugar por él previsto.

 

Al término de la competencia, el árbitro entregará un informe por escrito a la organización y si es un torneo oficial a la Federación.

Este informe contará con una reseña de lo que fue el torneo, y todos los datos y cuadros necesarios para la clasificación ELO del torneo. En la clase referida a Sistema  Suizo veremos cuales son los cuadros e información requerida.

 

El árbitro y la regulación de la conducta de los jugadores

 

Durante la competencia, el árbitro tiene que seguir atentamente el comportamiento de los jugadores e intervenir cuando sea preciso. De manera análoga, debe vigilar las relaciones entre jugadores y comprobar que estas son correctas y deportivas. Un buen árbitro debe tomar también todas las medidas necesarias para impedir la aparición de disputas y conflictos en el torneo y así hacer que este siga su curso normal.

Toda irregularidad debe ser juzgada de forma objetiva e imparcial por el árbitro, y estar basada en las Leyes del  Ajedrez FIDE  y otras normas establecidas para la competencia.

 

Los temas de comportamiento se pueden agrupar en los tres apartados siguientes :

a)     actos contrarios a las Leyes del Ajedrez FIDE

b)    actos contrarios a la ética del deporte ajedrecístico

c)     actos que forman parte de las tácticas del juego, pero que no se basan en elementos estrictamente ajedrecísticos.

 

Son actos contrarios a las Leyes del Ajedrez FIDE, por ejemplo : retirarse del torneo, no presentarse a jugar una partida, analizar en la sala de juego, abandonar la sala de juego sin permiso, hablar con otros jugadores, recabar la ayuda de terceros o utilizar libros, notas, etc. , molestar al contrario de cualquier manera que fuese, de antemano acordar el resultado de una partida.

 

Dada la incidencia que las partidas perdidas sin jugar , pueden tener en el correcto desarrollo de la competición, se acostumbra a no tolerar más de dos por jugador. Una tercera partida perdida sin jugar, no tiene porque ser consecutiva, significará para el jugador implicado la expulsión de la competición, la apertura de un expediente disciplinario y la aplicación de las Leyes del Ajedrez FIDE a sus resultados.

 

Durante la sesión de juego, ningún participante puede abandonar la zona destinada a los jugadores, sin permiso del árbitro. Esto se hace porque un jugador podría establecer contacto con otras personas y recibir consejo de ellas, así como notas, libros o análisis, todas ellas fuera del control del árbitro. Por todo ello, el árbitro puede penalizar al jugador que trasgreda esta regla con la pérdida de la partida.

Salvo casos excepcionales, el árbitro no debe permitir a un jugador que le toca mover, que se aleje de su mesa. Al hacerlo, puede despertar sospecha de que va a recibir ayuda, y aunque esas sospechas no estén justificadas provocan un efecto sicólogico negativo sobre el jugador que está en su mesa, por lo que el árbitro no debe permitirlo.

 

Es consenso entre los árbitros que los jugadores deben tener más cuidado en su apariencia, la imagen del ajedrecista debería dignificarlo, vestirse apropiadamente no solo para mostrar su respeto por el juego, sino también hacia los potenciales patrocinantes.

Por ejemplo, algunas federaciones han prohibido el uso de pantalones cortos, camisetas sin mangas, pantuflas y otro tipo de vestimenta inadecuada en sus torneos.